¿jugamos?

y yo temblando entre la locura y la cordura,
fino hilo que separa mis deseos de la sensatez,
y tú no ves más que lo que tus ojos te permiten,
detrás de la apariencia escondí mi corazón,
para que no vieras lo que en el fondo muero por mostrarte,
he chantajeado a mis sentimientos a cambio de no arriesgar,
pero en lo más profundo de mi corazón,
ya se está jugando una partida,
y mis sentimientos tienen las de ganar.

Luna

No hace falta fuego, ya arde dentro de mi
tiemblo en una escarchada calle
que como fin tiene una puerta tapiada,
me obligo a retroceder a pasos olvidados,
y en el otro horizonte irradia una luna,
mi luna;
porque en ella habitan mis sueños,
porque emanan a raudales
manantiales de lágrimas,
porque el frío huyó a causa
del calor de miles de llamaradas
ocasionadas por sonrisas,palabras,
y sobre todo,  sinceras miradas..

Segundos


Tiembla el estómago;
creo que son ganas de sonreír
tantas ganas que no caben en una carcajada
y noto como tiembla, vibra, late;
siento que vivo,
tanto que me da igual lo que dure esta vida,
el ahora me sobra, me llena éste segundo,
más que el anterior,
ese segundo que tan feliz fui...
pero éste, éste es nuevo, más fuerte.


Corazón

Al menos por las mañanas sigue habiendo luz
y canciones de Silvio de las que poder disfrutar,
incluso entre estrellas, a las noches deseos puedes atrapar,
eso sí, jamás, mientras sueñes la vida intentes olvidar.

Todavía quedan acordes por inventar,
el perfume que mejor te sienta, está por descubir,
la mirada que te enamore, quizás, aún viva escondida,
nunca dejes de usar esas palabras que hacen temblar.

El atardecer tiene más colores de los que imaginas,
busca un nuevo pincel para dibujar sonrisas,
habla,siente,quiere y vive con el corazón,
corazón.



Amapola

No amenaces con caer,
la flor no será tan bonita sin ti,
lucha por hacer fortalecer,
ese rojo pasión que hace latir,
prometo alimentarte
con lagos soñados en espejismos
juro dejarte vivir en la mejor parcela
del paraíso que jamás existió.

Brillo

Hoy la noche no ha podido dormir
ya no necesitaba tener que soñar,
Esos sentimientos que antes
de noche tenían que reposar,
quieren vivir a todas las horas
y cada segundo más fuertes.
Instante a instante,
pequeño pero intenso.
Latido a latido,
insignificante pero importante
Rompo las cuerdas
de los límites que ayer puse
Y aparecen dos verdes soles
que me obligan a brillar,
Esos dos verdes soles
que esconden
mucho más que una mirada.