frío

esta vez, sólo esta vez,
me guardaré lo que siento,
me morderé la lengua,
aunque muera
con mi propio veneno,
obligaré a mis ojos
a ver sólo
lo que deben ver,
porque si por mi boca
sale lo que mi corazón siente,
esta vez, soltará frías verdades,
frías, porque para mi ya no suponen nada,
pero ahí están guardadas,
frías, porque podrían congelar,
latidos de corazones,
a los que ya poco calor les queda
para latir por fuerza propia.

por favor, sigue latiendo!

y ahora sólo se queda el miedo,
pánico a palabras,
porque me creí como ciega
palabras de corazones mudos,
que no debían haber hablado,
desconfianza a
corazones que me pueden gritar
su verdad,
desconfianza a unirme a sus
fuertes latidos,
no permitiré a mi corazón
encerrarse en jaulas
que construyeron corazones ajenos,
no permitiré a mi corazón,
latir al ritmo de
fríos pensamientos.

carpe diem

y ahora más que nunca,
le regalo un órdago a la vida,
vendo mi cordura,
y vivo de mi locura,
no aceptaré más palabras,
sólo quiero impulsos,
no mendigo por sentimientos,
vivo de corazones
que no buscan arder,
sólo latir.
y no odiaré,
sólo sentiré lástima
de corazones que laten al ritmo
de la frialdad de razonamientos,
pero no odiaré,
yo me permitiré querer,
a cualquier persona,
que demuestre, que sienta,
y que no que sólo diga con palabras....
lo que su corazón no quiere sentir.

de haberlo sabido (palabras pasadas)

de haberlo sabido hubiera alejado mi mirada de tu corazón
de haberlo sabido hubiera apartado tu corazón de tu razón,
de haberlo sabido habiera apagado todos los momentos de fuego,
de haberlo sabido no hubiera permitido a mi corazón querer,
de haberlo sabido...
pero me hiciste creer, me diste motivos,
me regalaste caricias falsas, palabras pasadas,
momentos para mi bonitos, que no dejaste llegar a tu corazón,
de haberlo sabido...no te hubiera querido.

dime (palabras pasadas)

Por favor dime con qué palabras brillan las miradas,
dime con qué sentimientos se puede hacer latir un corazón,
véndeme el secreto para que me sonrian con ternura,
dime por qué tu no me necesitas
y por qué yo no quiero necesitarte.

sólo son palabras

y ahora me esconderé entre miles de miedos,
para que nadie me tenga que encontrar,
y así no arrepentirse de haberme sentido,
pondré en silencio los latidos de mi corazón,
para que nadie los escuche
y no tenga que comprometerse a decirme
te quiero,
congelaré mi mirada,
para que lo único que sea capaz de expresar
sea frialdad,
también diré que me oculto entre palabras,
y que lo que digo no es lo que siento,
y que lo que siento no me gusta sentirlo.